Victoria Majadas: “La era del ‘ecommerce’ ya pasó”
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Victoria Majadas: “La era del ‘ecommerce’ ya pasó”

La directiva Victoria Majadas cuenta con una sólida trayectoria en las telecomunicaciones. Empezó a apostar por startups a través de vehículos de coinversión, una forma de diversificar el riesgo compartiendo la participación

De directiva en Cellnex Telecom a gerente de la Editorial Prensa Ibérica en la Comunidad Valenciana, la ingeniera de telecomunicaciones Victoria Majadas es una de las contadas mujeres directivas que son inversoras ángel a título particular en España. Preside la asociación de inversores privados Big Ban angels, desde la que lleva varios años participando en sectores diversos como el turismo, la publicidad o internet.

Tras dos décadas dedicadas a las telecomunicaciones, la directiva afirma que “el sector ha evolucionado vertiginosamente”. Describe esta etapa como “apasionante”, ya que “las nuevas aplicaciones y nuevos modelos de negocio se imponen, aprovechando las soluciones tecnológicas disponibles”.

¿Cuál es su valoración de la transformación digital de las empresas de telecomunicaciones?

A pesar de estar en constante evolución aún tienen que abordar cambios importantes. Solo hay que mirar a los operadores. Telefónica antes vendía voz, ahora vende datos y audiovisual; Orange va a lanzar su propio banco… Los operadores están transformándose, y este proceso no deja de ser un reto, aunque sean quienes están supuestamente en la punta de lanza del cambio. No solo deben transformar su propio modelo sino digerir lo que el mercado y las nuevas tecnologías les imponen. Eso añade otro hándicap: la necesidad de estar permanentemente invirtiendo. Cuando no es el despliegue de fibra óptica es el 5G.

Ha pasado de las telecomunicaciones a la prensa, un sector con más retos si cabe...

Es, precisamente, lo que me llevó a Editorial Prensa Ibérica. La transformación digital de los medios pasa no solo por buscar nuevas vías de monetización y formas de negocio sino por reinventarse. Hay que volcarse hacia lo digital. En nuestro caso, estamos explorando sobre todo en el ámbito audiovisual, desde oferta interactiva hasta contenidos de alta definición o específicos para móvil. Hay una tendencia clara de consumo creciente de vídeo.

¿Dónde entra en todo esto su vocación como inversora?

Cuando llegué a Valencia en 2012 tenía cierta inquietud, una trayectoria profesional larga y con conocimientos, y posibilidades de ayudar. Quería aportar mi granito de arena a los emprendedores y lo canalicé uniéndome a Big Ban angels, que es una de las asociaciones más veteranas en el sector, nacida en 2007. Cuenta con 130 socios, entre inversores particulares y algunas corporaciones, incubadoras y oficinas familiares. La dinámica de funcionamiento se basa mucho en el networking. En este sector funcionan mucho las relaciones personales, no solo con startups sino entre los propios inversores. Nosotros organizamos desde hace unos años un Congreso Nacional de Business Angels que ha pasado de durar solo unas horas a un día y medio por el interés que ha generado.

También forman a nuevos inversores.

Nuestro propósito es introducir a personas que tienen un cierto interés en el mundo de la inversión para que conozcan criterios y parámetros, métodos para valorar compañías que están empezando y que aún no disponen de herramientas de análisis. Es una labor importante porque hay mucho desconocimiento y así, además, damos a conocer la figura del inversor ángel.

¿Cómo se empieza a invertir?

Yo lo hice a través de los vehículos de coinversión. Son una vía para que varios inversores ángel puedan tomar participación en una o varias compañías. Es una forma de diversificar el riesgo, ya que inviertes de manera compartida con otras personas que aportan su conocimiento y experiencia. Antes, la inversión ángel se hacía a título privado y sin contarlo mucho, pero ahora se está democratizando. En Big Ban angels hemos puesto en marcha 15 vehículos de inversión desde 2013 y a través de ellos la asociación ha dinamizado más de dos millones de euros, con participación en 27 compañías.

¿Cómo se implican con las startups?

Ayudamos, si es necesario, a la propia constitución de las participadas, de las que se hace seguimiento. Son inversiones minoritarias que permiten cierto acompañamiento en fases tempranas, pero nunca con interés de tomar el control ni de desplazar al fundador. La idea es desinvertir en cinco o siete años.

¿De qué manera seleccionan los proyectos en los que invertir?

Se recogen en torno a 200.000 euros y con ese capital se busca a uno, dos o tres emprendedores que estén en rondas de inversión en fase inicial, que estén iniciando facturación, pero en una fase temprana. No hay criterios específicos por sectores de actividad. Depende más de la escalabilidad, de tener buenas métricas iniciales y un equipo con liderazgo bien ejecutado. Eso se valora por encima de la idea.

¿Algún ejemplo de startup invertida?

Una muy conocida y ya implantadísima es Citibox, en la que invertimos prácticamente desde el principio. Está creciendo muchísimo y ha levantado rondas millonarias para seguir desplegando sus buzones inteligentes y evitar entregas fallidas de paquetes. Otra es Waynabox, pionera en la oferta de viajes sorpresa, ya consolidada. También está Singularu, una marca de joyería online que está evolucionando muy bien.

¿Qué tendencias observa?

Los proyectos de base tecnológica y apoyados en online son el denominador común. En concreto, todos los relacionados con big data, inteligencia artificial, blockchain, realidad extendida... La era del ecommerce ya pasó.

¿Cómo ha evolucionado el ecosistema de inversión privada en España?

Actualmente somos, según Aeban [la Asociación de redes de Business Angels de España], en torno a 2.000 inversores ángel, aunque la cifra es mayor porque hay gente que no quiere significarse como tal. Aeban asocia a 35 redes de inversores ángel en 10 comunidades autónomas. Estas redes movilizaron recursos por valor de 40 millones de euros en 2018. Por otra parte, están surgiendo de forma natural nuevos polos de emprendimiento que llevan asociados un creciente número de inversores. La gente joven quiere emprender, y tiene ideas y herramientas que permiten materializarlas. Incluso hay startups cuyo negocio es crear startups. Como Demium, con presencia en varias ciudades de España y también internacional.

¿Cuál es el papel de la Administración Pública?

Hay un buen caldo de cultivo y los gobiernos autonómicos quieren dinamizarlo. También la Secretaría de Estado para el Avance Digital, con el concepto de nación emprendedora. Lo que pedimos a la Administración es que piense en las dos partes del ecosistema: apoyar a los emprendedores y a los que estamos aportando un capital para inversiones de alto riesgo que está ayudando al crecimiento del país. Necesitamos mejores incentivos fiscales. En las comunidades se puede apoyar de otras formas, incluso de forma indirecta, como sucede con los préstamos para proyectos de emprendedores de la Comunidad Valenciana, en los que la Administración incrementa su prestación si el emprendedor consigue capital privado.

  • Las startups a seguir, según Majadas
  1. Triporate. Plataforma inteligente de gestión de viajes empresariales. Aprende de las compañías y empleados para una toma de decisiones más eficiente. “Es 10 veces más rápida que las agencias convencionales, sin costes adicionales. Destaca por el equilibrio entre la escalabilidad de la tecnología y el servicio personalizado”, dice Majadas.
  2. Streamloots. Permite interactuar a retransmisores online con sus seguidores para monetizar sus emisiones. “Tienen inversores de referencia como Samaipata y Bbooster. Han conseguido que capital internacional apueste por el mercado español. Es interesante por su escalabilidad y por el atractivo y potencial del mercado en el que opera”, comenta la directiva.
  3. Landbot.io. Ayuda a las empresas a comunicarse con sus clientes de una forma más humana. Basado en chatbots, propone convertir las webs tradicionales en conversaciones automáticas, en las que el usuario interactúa con contenido personalizado. Según Majadas, “es una propuesta con inversores de referencia como Nauta Capital o Bankinter Capital Riesgo”.
  4. Afterbanks. Su tecnología estandariza la comunicación con todos los bancos para la agregación financiera e iniciar pagos en Europa. “También ha conseguido captar inversores de referencia, como Angels Capital. Ha dado beneficios los dos últimos años y su facturación crece exponencialmente”, afirma.
  5. Airhopping. Este buscador de viajes multidestino recomienda qué lugares en Europa o América son más baratos y en qué orden visitarlos. “Facturó 1,6 millones de euros en 2018, un 140% más que el anterior, y su objetivo es duplicarlo en 2019”, asegura la inversora.

Retina

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